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Historia

El primero de estos establecimientos fue el llamado saladero de "Las Higueritas", instalado en 1815 por la sociedad formada por Juan Manuel de Rosas, Juan Terrero y Luis Dorrego, sobre la actual calle Centenario Uruguayo. En 1817 se trasladó a San Miguel del Monte, en la estancia "Los Cerrillos". En ese mismo año, el Directorio, máxima autoridad de la época,  dispuso la suspensión de esas tareas, debido a la escasez de carne para el abasto porteño. Los saladeros continuaron clausurados hasta 1819, en que vuelven a la actividad.

Entre los saladeros existentes en esa época en Lanús encontramos los de Marcos Balcarce y Felipe Piñeyro. Desde 1849 don Enrique Ochoa se ocupó de estas actividades, instalando un saladero en el Paso de Burgos. A este establecimiento le siguen otros instalados en la zona entre 1855 y 1856.
La falta de higiene de estas industrias y las epidemias que azotaron a Buenos Aires en 1868 y 1871  llevaron a que el gobierno provincial prohibiera estos establecimientos en Buenos Aires y las inmediaciones del Riachuelo, lo que determinó el cese definitivo de la misma. En 1908 ya no quedaban más saladeros en la Provincia de Buenos Aires.
 
Las industrias que reemplazaron a los saladeros:
Ya desaparecidos los saladeros, se instala en la zona una importante industria, hasta ese momento desconocida: la elaboración de conservas de frutas y alimentos. Esta novedad fue introducida por José Marini, un inmigrante italiano, quien debió contar con operarios europeos para suplir la escasez, en el país, de mano de obra especialista en estas actividades. Marini registró su marca de fábrica con el nombre de "La Emperatriz" en 1896.
Otro pionero de la localidad fue don Martín Fernández que estableció, en 1880, una grasería. Este establecimiento tuvo dificultades en su funcionamiento por la oposición del vecindario respecto a seguridad e higiene. Esta es la causa por la cual su dueño decidió cerrarlo definitivamente.
Posteriormente numerosas industrias instalan sus establecimientos en la zona, generando una concentración industrial en la región ribereña del actual partido que, junto con Avellaneda, forman una de las áreas industriales más poderosas del país.